Nadie debe ser como un árbol,
que hace sombra en un solo lugar,
sigamos vientos y ríos,
que ignoran fronteras,
crucemos esos límites
que nos ponemos nosotros mismos,
y viajemos...
Por que no hay conocimiento sin experiencia,
y el viajar aporta ambas cosas,
conociendo lugares, costumbres y culturas distintas
que nos brindan la experiencia aquella,
que nos va ha ayudar a crecer,
a gozar cada momento con intensidad,
a valorar cada cosa que hacemos,
y así disfrutar de la vida
A TODA COSTA